Paso a paso Sin secretos
Rinde: 8–10 porciones
Molde: budinera rectangular de 22–25 cm
Ingredientes
450 g de queso crema, a temperatura ambiente
100 g de azúcar
3 huevos grandes
240 ml de crema para batir o crema de leche
½ cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de sal
30–35 g de harina de trigo
Preparación
Prepara el molde
Precalienta el horno a 220 °C. Arruga una hoja grande de papel para hornear, estírala y úsala para forrar la budinera. Deja que sobresalga por los bordes.
Suaviza el queso crema
Coloca el queso crema en un bowl y bátelo a velocidad baja durante 1–2 minutos, hasta que esté liso y sin grumos.
Agrega azúcar, sal y vainilla
Incorpora el azúcar, la sal y la vainilla. Mezcla durante 30–40 segundos, solamente hasta integrar.
Añade los huevos
Agrega los huevos uno por uno. Mezcla entre 10 y 15 segundos después de cada huevo. Evita batir demasiado para no incorporar exceso de aire.
Incorpora la crema
Vierte la crema para batir y mezcla durante 20–30 segundos, hasta obtener una preparación uniforme.
Agrega la harina
Tamiza la harina sobre la mezcla. Integra suavemente con batidor manual o espátula, procurando que no queden grumos.
Llena el molde
Vierte la mezcla en la budinera forrada. Da 2 o 3 golpecitos suaves contra la mesa para eliminar las burbujas grandes.
Hornea
Hornea a 220 °C durante 30–40 minutos. La superficie debe quedar bien dorada, los bordes firmes y el centro todavía debe temblar suavemente al mover el molde.
Enfría correctamente
Deja reposar el cheesecake durante 1 hora a temperatura ambiente. Después refrigéralo por un mínimo de 4 horas, aunque queda mejor de un día para otro.
Desmolda y sirve
Levántalo con ayuda del papel para hornear. Para cortes limpios, pasa el cuchillo por agua caliente, sécalo y repite entre cada corte.
Tips importantes
Usa el queso crema a temperatura ambiente para evitar grumos.
No batas de más después de añadir los huevos.
El centro no debe quedar completamente firme al salir del horno.
Es normal que el cheesecake baje un poco al enfriarse.
Para una superficie más oscura, hornea los últimos 3–5 minutos a 230 °C, vigilándolo constantemente.