Ingredientes necesarios
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharada de miel pura
½ cucharadita de aceite de coco
Preparación
En un recipiente limpio, coloca la miel pura.
Añade el bicarbonato de sodio poco a poco, mezclando bien.
Incorpora el aceite de coco y remueve hasta obtener una pasta homogénea y cremosa.
¡Listo! Una crema natural, sin químicos agresivos y de textura sedosa.
Cómo aplicar la crema para maximizar sus beneficios
Limpieza previa: Lava tu rostro con un limpiador suave y sécalo con palmaditas.
Aplicación: Extiende la crema con movimientos circulares suaves, evitando el contorno de ojos y labios.
Tiempo de acción: Deja actuar entre 5 y 10 minutos (nunca más).
Enjuague: Retira con agua tibia y seca sin frotar.
Hidratación final: Aplica tu crema hidratante habitual para sellar los beneficios.
Frecuencia recomendada
Usa esta crema 1 o 2 veces por semana para:Comer y beber
Mantener la piel limpia y equilibrada.
Evitar alterar su barrera protectora natural.
Advertencia: El uso diario puede causar sequedad o irritación.
Adapta la receta a tu tipo de piel
Para piel seca
Refuerza la hidratación añadiendo:Miel
Unas gotas de aceite de almendras o aceite de oliva extra virgen.
Para piel grasa o mixta