Para la salud visual, este aporte masivo es el combustible crítico que la retina necesita para procesar la luz y prevenir el deterioro prematuro.
En cuanto a la piel, estamos ante el tratamiento antienvejecimiento más barato y efectivo del mundo: la vitamina A natural acelera la regeneración celular y la reparación del colágeno desde el interior, logrando una luminosidad que ninguna base de maquillaje puede replicar.
La medicina moderna a menudo ignora que la estructura de un alimento integral contiene cofactores que permiten que estas vitaminas se absorban realmente, en lugar de terminar siendo eliminadas por el riñón como sucede con la mayoría de los multivitamínicos industriales.
¿Cuántos problemas de salud crónicos se resolverían simplemente volviendo a lo que la tierra nos ofrece sin procesos químicos de por medio?