Prepara la base
En un bol grande, mezcla la leche, las semillas de chía, la miel (o el sirope de arce) y el extracto de vainilla.
Remueve bien
Bate o remueve bien durante 1-2 minutos para evitar que las semillas de chía se apelmacen.
Deja reposar y vuelve a remover
Deja reposar la mezcla de 5 a 10 minutos y vuelve a remover para asegurar una textura uniforme.
Enfría
Cubre el bol o vierte la mezcla en tarros. Refrigera durante al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche. Servir
Una vez espesa y cremosa, remueva por última vez y añada sus ingredientes favoritos antes de servir.
Textura y sabor
Tras el remojo, las semillas de chía absorben el líquido y adquieren una consistencia suave, similar a la de un pudín. Su sabor es ligeramente dulce, cremoso y refrescante, perfecto para personalizar con frutas o saborizantes naturales.
Variaciones
Pudín de chía con coco: Use leche de coco y añada coco rallado.
Toque cítrico: Añada ralladura de naranja o limón (como se muestra en la imagen).
Versión de chocolate: Mezcle 1 cucharada de cacao en polvo.
Aporte de proteínas: Incorpore yogur griego antes de refrigerar.
Conservación
Guarde el pudín de chía en frascos herméticos en el refrigerador hasta por 4 días, ideal para preparar comidas con anticipación.