La combinación de estas tres maravillas naturales fortalece nuestro cuerpo y nos ayuda a mantenernos sanos día a día.
Mejora la circulación sanguínea.
Reduce la presión arterial.
Alivia problemas respiratorios.
Refuerza el sistema inmunológico.
Combate bacterias y hongos.
Disminuye la inflamación en articulaciones.
Favorece la digestión.
Limpia arterias y mejora la salud cardiovascular.
Regula la glucosa en sangre.
Baja la presión arterial.
Fortalece defensas contra virus y bacterias.
Actúa como antioxidante natural.
Ayuda en la pérdida de peso.
Reduce el colesterol malo.
Analgésico natural para dolor dental.
Mejora la digestión y reduce gases.
Protege el hígado.
Actúa como antiinflamatorio.
Combate infecciones bacterianas.
Aporta antioxidantes que retrasan el envejecimiento celular.
Preparación sencilla
Hervir 2 tazas de agua.
Añadir 2 dientes de ajo machacados, 1 cucharadita de orégano seco y 2–3 clavos de olor.
Dejar hervir 5–10 minutos, colar y servir caliente.
Endulzar con miel o añadir limón si se desea.
Precauciones
No exceder 1–2 tazas al día.
Evitar en personas con problemas gástricos severos o que tomen anticoagulantes.
Consultar siempre con un médico si se tienen condiciones crónicas.