1. Asa los poblanos Igual que siempre: fuego directo, sudar en bolsa, pelar, desvenar y cortar en rajas.
2. Haz la base de sabor (clave) Licúa los jitomates con el ajo y un chorrito de agua. En una olla, calienta el aceite y sofríe esa salsa hasta que cambie a un rojo más intenso (2–3 min).
3. Agrega cebolla y caldo Incorpora la cebolla y enseguida el caldo de pollo. Deja que hierva.
4. Calabacitas y elote Añade las calabacitas y elote. Cocina 5–7 minutos. No las sobrecocines, deben quedar firmes.
5. Rajas + toque final Agrega las rajas de poblano y cocina 3 minutos más.
6. El queso al final Apaga el fuego y añade el queso en cubos. Así no se deshace y queda delicioso tipo fondita.
7. Ajusta sabor Sal, pimienta… y listo.
Tips que hacen que sí valga la pena
* Usa caldo de pollo, no solo agua → cambia TODO * Si quieres más cuerpo, machaca un poco de calabacita dentro del caldo * Un chorrito de leche o crema al final = versión híbrida * Si te gusta más rojo, agrega 1 jitomate extra
Cómo debe quedarte
* Caldito rojito ligero * Verduras bien definidas (no hechas puré) * Queso suave pero entero * Sabor casero tipo comida corrida