Preparación de la receta de carne guisada con patatas
Primero salpimienta los trozos de carne.
Seguidamente en una cazuela amplia, calienta 3-4 cucharadas de aceite de oliva.
A continuación dora la carne en tandas, a fuego alto, para sellarla y que no pierda sus jugos.
Este paso es fundamental, si lo hacemos con toda la carne a la vez, perderemos temperatura y probablemente, en vez de sellar, terminaremos cociendo la carne es sus propios jugos, lo que nos dará como resultado una carne menos jugosa y más dura.
Retira y reserva en un plato.
Añade un poco más de aceite a la cazuela si es necesario (2-3 cucharadas).
Sofríe la cebolla y el pimiento verde a fuego medio, hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Incorpora el ajo picado y cocina 1 minuto más.
Agrega el tomate triturado y sofríe durante 5-7 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que pierda su acidez.
Devuelve la carne sellada a la cazuela.
Luego vierte el coñac y el vino tinto. Cocina a fuego medio-alto hasta que se evapore el alcohol (unos 3-5 minutos).
Añade agua (o caldo de carne) hasta un poco más de cubrir la carne y mezcla bien. Si lo deseas, incorpora una hoja de laurel para dar más sabor.
Tapa la cazuela y cocina a fuego bajo-medio durante 45 minutos, removiendo ocasionalmente.
Incorpora las patatas en cubos al guiso. Asegúrate de que estén prácticamente cubiertas por el líquido. Si por un casual, te faltara caldo llegado este punto, puedes añadir un poco más de agua.
Cocina con la cazuela tapada, a fuego medio, durante 25-30 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas pero sin deshacerse.
Paso final
Rectifica el punto de sal.
Antes de servir, sube el fuego y cocina destapado unos minutos para que la salsa se concentre un poco más.
Sirve caliente, acompañado de pan para mojar en la deliciosa salsa.
Notas adicionales
Si prefieres un toque más especiado, puedes añadir una pizca de pimentón dulce o hierbas aromáticas como tomillo o romero.
El caldo de carne es opcional, yo no lo utilizo, pues me resulta un sabor un poco más artificial, pero puede sustituir al agua para intensificar el sabor del guiso.
Consejos de la abuela para que quede perfecta
Sella bien la carne: este paso es esencial para conservar los jugos y conseguir una textura tierna y sabrosa. Hazlo por tandas para no bajar la temperatura del aceite.
No tengas prisa: el secreto de una buena carne guisada está en el fuego lento. Cuanto más tiempo cocine, más tierna quedará la carne y más concentrado el sabor.
Utiliza un buen vino tinto: no hace falta que sea caro, pero que sea de calidad. Un vino mediocre puede estropear el guiso.
Las patatas, trózalas “chasqueándolas”: al partirlas con un pequeño giro del cuchillo, liberan almidón y ayudan a espesar la salsa de forma natural.
El toque de coñac: no lo omitas. Aporta un aroma y profundidad que marcan la diferencia.
Cuidado con la sal: añádela al final para no pasarte, ya que el guiso reduce y concentra sabores.
De un día para otro, aún mejor: si puedes, déjala reposar y caliéntala al día siguiente. El sabor se potencia y la salsa queda más ligada.
Con qué acompañar la carne guisada con patatas
Clásico de toda la vida: con una buena rebanada de pan rústico para mojar en la salsa.
Más completo: acompáñala con una ensalada verde o unos pimientos asados.
Versión de invierno: con un vaso de vino tinto y una sopa o crema de verduras de primero.