Una gelatina espectacular que combina lo fresco y ligero de la fruta con una capa cremosa, suave y dulce que literalmente se derrite en la boca. Es el postre perfecto para cualquier ocasión: fácil de hacer, vistoso y siempre un éxito en la mesa. Cada cucharada tiene ese contraste irresistible entre lo frutal y lo cremoso que hace que nadie se quede solo con una porción.
Ingredientes
* 1 paquete de gelatina sabor fresa (o la fruta que quieras) * 1 taza de agua hirviendo * 1 taza de agua fría * 190 g de queso crema (tipo Philadelphia) * 1 lata de leche condensada * 1 lata de leche evaporada * 1 cucharada de extracto de vainilla * 2 sobres de gelatina sin sabor (hidratada en ½ taza de agua) * 2 tazas de fruta picada (fresa, durazno, mango, uvas… lo que se te antoje)