Se abre el camino a un tratamiento oral contra la enfermedad
Este nuevo avance se distingue de los anteriores (igualmente orales) que requerían dosis muy elevadas de insulina, llegando en ocasiones a superar 10 veces la dosis de una inyección. Pues esta plataforma consiguió una biodisponibilidad farmacológica de aproximadamente el 33-41 % en comparación con la inyección subcutánea.
Con esto, se demuestra que es posible reducir la cantidad sustancial de insulina que se necesita para la administración por vía oral. Representando también un paso importante que lleve hacia su uso clínico.
No obstante, es necesario mencionar que este avance todavía se encuentra en etapa de investigación, las pruebas solo han sido aplicadas en animales (como ratones). Por lo que aún faltan análisis y ensayos en humanos antes de que pueda usarse en la práctica clínica.
Sin embargo, es innegable que se trata de un avance prometedor y que podría mejorar la calidad de vida de millones de personas que requieren insulina diariamente.