El jengibre agrega a esta bebida su poder antiinflamatorio. El gingerol, su compuesto principal, inhibe las mismas enzimas inflamatorias que atacan los antiinflamatorios comunes, pero sin irritar el estómago. Además estimula la digestión, reduce las náuseas y tiene un efecto suave pero real sobre la glucosa en sangre después de comer.
La canela completa la fórmula. Su compuesto activo, el cinamaldehído, mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a que las células aprovechen mejor el azúcar que llega con la comida. Una rama de canela en la preparación es suficiente para obtener ese beneficio sin necesidad de consumir suplementos.
¿Cómo prepararla? Hierve un litro de agua con 15 gramos de flor de Jamaica seca, una rama de canela y tres rodajas de jengibre fresco durante 10 minutos. Deja reposar, cuela y sirve fría o caliente sin azúcar o con una pequeña cantidad de miel. Una o dos tazas al día es suficiente.