Suaves, esponjosos y con un delicioso sabor a queso. Perfectos para el desayuno, la merienda o para acompañar cualquier comida.
Rinde para 10 a 12 pancitos.
Ingredientes:
• 500 g de harina de trigo
• 250 ml de leche tibia
• 150 g de queso rallado (mozzarella, cheddar o similar)
• 7 g de levadura seca
• 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
• 1 huevo (50 g)
• 20 g de azúcar
• 5 g de sal
Para pincelar:
• 1 huevo batido
• 20 g de queso rallado extra (opcional)
Preparación:
1. Mezcla la leche tibia con la levadura y el azúcar. Deja reposar 5 a 10 minutos.
2. En un recipiente grande, coloca la harina y la sal.
3. Agrega el huevo, la mezcla de levadura y la mantequilla.
4. Amasa durante unos minutos hasta obtener una masa suave.
5. Incorpora el queso rallado y continúa amasando hasta integrar bien.
6. Cubre la masa y deja reposar 1 a 2 horas, hasta que doble su tamaño.
7. Forma pequeños bollos y colócalos en una bandeja para horno.
8. Deja reposar 30 minutos más. Pincela con huevo y agrega queso extra por encima si deseas.
9. Hornea a 180°C durante 18 a 22 minutos, hasta que estén dorados.
Consejo:
Usar queso bien curado o con buen sabor hará que los pancitos queden más aromáticos y deliciosos.