Preparación de los San Jacobos caseros paso a paso
Primero, coloca una loncha de jamón sobre la superficie de trabajo. A continuación, pon encima una loncha de queso y tapa con otra loncha de jamón, formando un “sándwich”.
Después, presiona ligeramente los bordes para que el queso quede bien sellado en el interior.
Seguidamente, pasa cada pieza por harina, asegurándote de cubrir todos los lados. Luego, báñalos en huevo batido y, finalmente, cúbrelos con pan rallado.
Mientras tanto, calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, fríe los San Jacobos caseros hasta que estén dorados por ambos lados.
Por último, colócalos sobre papel absorbente y deja reposar un minuto antes de servir.
Consejos para que los San Jacobos caseros quede perfecto
Usa queso que funda bien, como mozzarella o gouda.
Sella bien los bordes presionando ligeramente para evitar que el queso se salga.
Haz un doble empanado si quieres un extra de crujiente.
No frías a fuego demasiado alto, así evitarás que se quemen por fuera y queden fríos por dentro.
Con qué acompañar los San Jacobos caseros
Puedes servirlos con patatas fritas, ensalada verde, arroz blanco o incluso con una salsa de yogur, mayonesa casera o mayonesa de ajo. Además, combinan genial con verduras salteadas.
Cómo conservarlos
Si te sobran, guárdalos en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. También puedes congelarlos antes de freír y cocinarlos directamente desde el congelador.
Variantes de la receta
Con pollo y queso para una versión más proteica.
Vegetarianos, usando berenjena o calabacín.
Al horno o air fryer para una opción más ligera.
Con queso azul para un sabor más intenso.