PARTE 3: LO QUE ENCONTRARON EN LA MONTAÑA
Valeria no contrató investigadores.
Tampoco envió escoltas.
Esperó.
Meses después, Tomás le contó que Mateo trabajaba reparando refugios en una reserva forestal de Durango.
Valeria viajó sola.
Lo encontró sobre una escalera colocando láminas nuevas en el techo de una pequeña estación.
—Todo México lo está buscando —dijo ella.
Mateo bajó lentamente.
—Ya tuve suficiente gente buscándome.
—Yo no vine a llevarlo ante las cámaras.
—¿Entonces por qué vino?
Valeria miró el bosque.
—Helicópteros, drones y cientos de especialistas me buscaron durante 3 días. Usted me encontró porque prestó atención a una rama rota.
Mateo sonrió ligeramente.
—El bosque no miente. Solo hay que saber escucharlo.
Ella aceptó una taza de café de una vieja cafetera y se sentó sobre una caja.
Hablaron durante horas.
No sobre la empresa ni sobre el atentado, sino sobre pájaros, estaciones, árboles y la forma en que el silencio cambia cuando deja de ser soledad.
La investigación contra los directivos continuó. Varios fueron acusados de intento de homicidio, conspiración y fraude.
Valeria recuperó el control de su compañía, pero no volvió a dirigirla igual.
Dejó de gobernar mediante el miedo y comenzó a escuchar a quienes trabajaban debajo de los altos ejecutivos. Descubrió que la lealtad no podía comprarse con bonos si nunca se construía con respeto.
También creó la Fundación Elena, dedicada al rescate en zonas montañosas.
Le ofreció a Mateo dirigir el programa de capacitación.
—No quiero ser una figura para sus fotografías.
—No habrá fotografías sin su permiso.
—No quiero una oficina.
—Puede trabajar desde el bosque.
—Y el dinero será destinado a equipos locales, no a cenas de empresarios.
—Ese será el primer punto del contrato.
Mateo aceptó.
La fundación formó rescatistas capaces de combinar tecnología con lectura real del terreno. Enseñaban a observar ramas, corrientes, animales y rastros que una pantalla podía ignorar.
Durante el primer año encontraron a 17 personas que los métodos tradicionales habrían tardado demasiado en localizar.