3. Boldo
El boldo es como un mecánico nocturno:
* desinflama,
* mueve la bilis,
* apoya la digestión,
* relaja el abdomen
* y ayuda a limpiar el hígado cuando está saturado por comida pesada y mala elección alimentaria.
Si tu hígado está cansado, este té lo ayuda a sacar la “basura” que acumulaste durante el día.
4. Té de menta
Relaja, libera, calma y desatornilla tensiones digestivas.
La menta reduce acidez, ayuda al movimiento intestinal y permite que el sistema digestivo trabaje en paz.
Resultado: duermes mejor y amaneces menos inflamado.
5. Infusión de avena
Suave, nutritiva y depurativa.
La avena aporta fibra, minerales y vitaminas que ayudan al hígado a no atorarse con toxinas.
Deja la noche “más ligera”, ayuda a mover el metabolismo y evita esa sensación de pesadez al despertar.
(Ojo: no apta para celíacos).
¿POR QUÉ DE NOCHE?
Porque mientras tú duermes, tu hígado está trabajando a todo motor:
depura, filtra, limpia y reorganiza.
Si le das basura → pelea.
Si le das apoyo → descansas mejor, depuras mejor y amaneces menos inflamado.
No es magia.
Es disciplina.
Es querer a tu cuerpo en vez de maltratarlo.