En 2018, un equipo de investigadores liderado por Ali Fallah, de la Universidad de Mazandarán (Irán), publicó en el Journal of Reproduction & Infertility una revisión de más de 50 estudios sobre el zinc y la fertilidad masculina. Su hallazgo principal fue contundente: una dieta rica en zinc mejora la calidad del semen, la función hormonal y la potencia eyaculatoria.
Una revisión que conectó nutrición y potencia sexual masculina

El estudio de Fallah, Mohammad-Hasani y Hosseinzadeh Colagar no fue un ensayo clínico, sino una revisión científica exhaustiva que integró más de 3.000 casos de hombres fértiles e infértiles analizados entre 1990 y 2017.
Los resultados fueron consistentes: los niveles adecuados de zinc en el plasma seminal se asociaron con un mayor volumen de eyaculado, mejor movilidad espermática y morfología normal. En cambio, la deficiencia de este mineral se relacionó con menor conteo de espermatozoides, daño oxidativo y desequilibrio hormonal.
El zinc protege las células testiculares del estrés oxidativo y regula la producción de testosterona, dos procesos esenciales para una eyaculación saludable. Además, contribuye al mantenimiento de la próstata y al balance general de las hormonas masculinas, consolidándose como un micronutriente esencial para la vitalidad sexual.
Alimentos ricos en zinc que mejoran la eyaculación y la calidad seminal
Los investigadores subrayaron que no es necesario recurrir a suplementos para obtener los beneficios del zinc. Las ostras son la fuente natural más concentrada, seguidas por las semillas de calabaza, carnes magras, anacardos, legumbres y huevos.
Además, destacaron nutrientes complementarios como el selenio, el magnesio y las vitaminas C y E, que potencian la función espermática al reducir el daño oxidativo y mejorar la motilidad.

Por el contrario, factores como el tabaco, el alcohol o la exposición a metales pesados pueden disminuir los niveles de zinc y afectar la fertilidad. Para contrarrestarlo, el estudio recomienda adoptar una dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, pescado azul y aceite de oliva: una estrategia para preservar la energía sexual masculina a largo plazo.