Es un cliché mundial: si tienes un resfriado o tos, tu abuela o tu mamá te hacen caldo de pollo casero. Durante mucho tiempo, los médicos asumieron que el único beneficio era el “efecto placebo” psicológico y la hidratación de beber líquido caliente.
Pero en el 2000, un neumólogo e investigador clínico llamado Dr. Stephen Rennard decidió poner a prueba la sopa de pollo en un laboratorio de microbiología. Lo que publicó en el prestigioso periódico Chest silenció la medicina moderna.
Cuando contraes un virus respiratorio, tu cuerpo entra en pánico y envía a tus pulmones un ejército masivo de glóbulos blancos agresivos llamados Neutrófilos.
La misión de estos neutrófilos es matar el virus, pero son brutales. Su actividad causa una inflamación masiva, hinchazón y una dolorosa sobreproducción de mucosidad en las vías respiratorias. Los síntomas más graves de un resfriado (congestión, dolor, tos incesante) no son causados por el virus, sino por el hacinamiento incontrolado de tus propios neutrófilos.
En el laboratorio, el Dr. Rennard descubrió que un caldo de pollo cocido a fuego lento contiene compuestos bioactivos que interfieren con la “Chemiotaxis” (el movimiento de los neutrófilos). Los péptidos extraídos de los huesos de pollo y la piel reducen agresivamente la velocidad a la que estos glóbulos blancos viajan a los pulmones Broth actúa literalmente como un freno biológico antiinflamatorio de alta precisión, deteniendo la inflamación de los pulmones y la tos calmante casi inmediatamente.
Pero el golpe maestro metabólico es un aminoácido llamado Cysteína, que se libera en abundancia por huesos de pájaro hirviendo. La cisteína del caldo es biológica y estructuralmente idéntica al medicamento N-Acetilcisteína (NAC), que los médicos recetan en los hospitales para fluidizar el muco pulmonar en pacientes con bronquitis. Cysteine entra en los pulmones y actúa como tijeras químicas. Corta los puentes disulfuro (las cadenas rígidas) que mantienen los mocos gruesos y pegajosos. Convierte una flema sólida como una roca en un líquido acuoso que puedes toser y expulsar con facilidad.
QUIMOTERAPIA DE LA ABUELA