Fácil, económico y rendidor
Mermelada casera de mandarina
Ingredientes
1 kg de mandarinas con cáscara y sin semillas
700 g de azúcar
Jugo de ½ limón
Preparación
Lava muy bien las mandarinas.
Pela las frutas y corta las cáscaras en julianas finas.
Separa los gajos, córtalos en trozos y retira cuidadosamente todas las semillas.
Coloca en una olla las mandarinas, las cáscaras cortadas y el azúcar. Mezcla, tapa y deja reposar durante toda la noche para que la fruta desprenda su jugo.
Al día siguiente, mezcla nuevamente y comienza la cocción a fuego alto. Agrega el jugo de limón.
Cuando rompa hervor, baja el fuego al mínimo y cocina lentamente, removiendo de vez en cuando para evitar que la preparación se pegue al fondo.
Cuando el líquido se haya reducido y la mermelada comience a espesar, comprueba el punto colocando una pequeña cantidad sobre un plato frío. Al pasar el dedo por el centro, el surco debe mantenerse separado.
No la cocines demasiado, ya que al enfriarse espesará un poco más.
Envasa la mermelada todavía caliente en frascos limpios y esterilizados. Cierra bien y colócalos boca abajo durante unos minutos.
¡Lista para disfrutar sobre panes, tostadas, galletas o acompañando tus postres favoritos!